jueves, 15 de febrero de 2018

MÉDICOS SIN FRONTERAS ADMITE 24 CASOS DE ACOSO O ABUSO SEXUAL EN 2017

La Vanguardia, 14/02/2018

[No podían faltar...]

La organización recibió 146 alertas el año pasado de las que finalmente se investigaron cuarenta



La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) anunció este miércoles que se ha enfrentado a 24 casos de acoso o abuso sexual en 2017 en su organización, en medio de las acusaciones de violaciones contra empleados de Oxfam que han puesto en la picota al sector humanitario y la ayuda al desarrollo.

De las 146 quejas o alertas recibidas por la administración de la organización francesa, “cuarenta casos fueron identificados como casos de abuso o acoso al final de una investigación interna”, dijo MSF en un comunicado. “De estos 40 casos, 24 fueron casos de acoso o abuso sexual”, según la ONG, que tiene 40.000 empleados permanentes en todo el mundo.

El anuncio de MSF se produce en medio del escándalo de Oxfam, organización que ha recibido en España 1.200 peticiones de baja de socios, tras conocerse que algunos de sus trabajadores pagaron por mantener relaciones sexuales con prostitutas tras el devastador seísmo en Haití del año 2011 y otras denuncias a personas vinculadas a esta ONG, como la detención del presidente de su patronato en Guatemala por corrupción.

Según han explicado a Efe fuentes de la ONG en España, la organización tiene 236.000 socios que colaboran periódicamente y donantes que hacen aportaciones no regulares. De los 193.000 socios, se han puesto en contacto con la ONG para interrumpir su colaboración 1.200 personas.

La ONG está dando todas las explicaciones que le son requeridas tras conocerse los hechos ocurridos en Haití en 2011 y destaca que desde 2012 se pusieron en marcha protocolos internos de prevención y detección ante el acoso y el abuso sexual.

Además, el presidente del Patronato de Oxfam Internacional, Juan Alberto Fuentes Knight, ha dimitido de ese cargo tras ser detenido en Guatemala por un caso de corrupción, cuando fue ministro de Finanzas en el Gobierno de Álvaro Colom (2008-2012), quien también ha sido arrestado junto a ocho ex ministros.

Según Oxfam Internacional, Fuentes Knight asumió el cargo en 2015 y tenía un mandato de tres años. Asume la presidencia del patronato, Henrietta Campbell, hasta ahora vicepresidenta de Oxfam Internacional. La ONG explica que Fuentes Knight se enfrenta a cargos presentados contra él y otros ex funcionarios del Gobierno guatemalteco, de la época en que era ministro de Finanzas en 2009.

lunes, 12 de febrero de 2018

EL ESCÁNDALO DE OXFAM EN HAITÍ DESTAPA OTRAS 120 DENUNCIAS DE ABUSOS EN ONG BRITÁNICAS

El Diario, 11/02/2018

[¿Por fin va a empezar a caer el entramado corrupto de las ONGs?]



Reino Unido amenaza con retirar las ayudas públicas a las ONG que no sean contundentes contra el comportamiento inadecuado

Trabajadores de otras organizaciones como Save the Children, Cruz Roja o Christian Aid acumulan hasta 120 denuncias en el último año

En el caso concreto de Oxfam, con 5.000 empleados y cerca de 23.000 voluntarios, 20 personas fueron despedidas en el último año tras ser investigadas por diferentes tipos de acoso

La ministra de Cooperación de Reino Unido, Penny Mordaunt, ha advertido este domingo de que el Gobierno británico retirará la financiación a todas las ONG que toleren comportamientos abusivos en misiones humanitarias. La amenaza es una respuesta al escándalo desvelado esta semana por el diario 'The Times', que detalla la explotación sexual de víctimas del terremoto de Haití por parte de altos cargos de la rama británica Oxfam enviados al país caribeño.

Según 'The Times', siete trabajadores, entre ellos el jefe la misión británica de Oxfam, Roland Van Hauwermeiren, contrataron los servicios de prostitutas, sin descartar que entre ellas hubiera menores de edad. El escándalo sobre esta organización fue destapado el viernes por 'The Times', tras conocerse un informe confidencial que la propia ONG había elaborado de forma interna en 2011. En él se recogía que un grupo de altos cargos de Oxfam en Gran Bretaña habrían pagado  a jóvenes para organizar "orgías" durante una misión humanitaria en 2010, después del terremoto que sufrió el país caribeño. 

Los siete trabajadores fueron despedidos o se admitió su dimisión después de que se recibieran las denuncias. Sin embargo, de acuerdo con The Times, la entonces directora ejecutiva de la ONG, Barbara Stocking, ofreció a Van Hauwermeiren una "salida por etapas y digna" porque su despido habría tenido "implicaciones potencialmente serias" para la labor de Oxfam y su reputación.

'The Sunday Times' amplía este domingo su información para extender el problema de los abusos sobre el terreno a otras organizaciones. Según sus datos, Oxfam registró 87 incidentes el año pasado; Save the Children 31  —de los cuales diez "fueron puestos en conocimiento de la policía y las autoridades civiles"—; y la organización Christian Aid registró dos incidentes. También la Cruz Roja Británica admitió que "ha habido un pequeño número de casos de acoso", que 'The Sunday Times' ha cifrado en cinco. Según las declaraciones recogidas por este medio de un extrabajador de la Cruz Roja y de las Naciones Unida, Andrew MacLeod, existe una falta de respuesta a "la pedofilia institucionalizada".

En el caso concreto de Oxfam, con 5.000 empleados y cerca de 23.000 voluntarios, 53 de estas acusaciones fueron remitidas a la policía u otras autoridades legales. El resultado fue un total de 20 despidos.

Oxfam ha reconocido que "el comportamiento de algunos miembros del personal en Haití fue totalmente inaceptable" y ha destacado que inició una investigación interna para llegar "hasta el fondo" del asunto e informó al Parlamento y a la agencia de cooperación británica (DFID), así como a otros donantes, como la UE y la ONU.

La ministra Mordaunt ha avanzado que se comunicará con todas las ONG británicas que están trabajando en el extranjero para que le informen sobre la existencia y la resolución de casos anteriores y de las medidas adoptadas para que no se repitan. "Es totalmente despreciable que la explotación y los abusos sexuales se sigan dando en el sector de la ayuda humanitaria", ha considerado Mordaunt.

jueves, 8 de febrero de 2018

QUE NO ENCARCELEN A JIMÉNEZ LOSANTOS

Juan Carlos Monedero
blogs.publico.es, 08/02/2018



Decía Marco Aurelio que “El verdadero modo de vengarse de un enemigo es no parecérsele”. Es curioso cómo ha terminado pareciéndose Federico Jiménez Losantos a los que critica. Losantos era un vehemente comunista a los veinte años y luego un vehemente ultraderechista a los sesenta, lo que señala que la única coherencia que le ha habitado siempre es la de la vehemencia.

Por lo general, los que son idiotas de izquierdas con veinte años son idiotas de derechas con cincuenta. Jiménez Losantos es listo, pero siempre ha sido sectario, y eso, aunque no seas idiota, te hace parecer un perfecto idiota.

A los 25 Losantos pensaba en la izquierda y parece evidente que pensaba en ejecuciones. Seguro que era de esos que a los que creían en un socialismo democrático les llamaba enemigos de clase y pensaba en mandarles al Laogai, que era el Gulag chino. Seguro que también les llamaba cobardes y maricones, y algo le queda y por eso le ha gustado tanto llamar a Rajoy “Maricomplejines”. Ya con una edad, Losantos se fue, vestido de maoísta, a China, a bañarse de socialismo oriental. Hay que ser un lince. Hay gente a la que los errores de juventud les hace prudentes. A otros, imprudentes.

En su reciente libro, Jiménez Losantos habla de la izquierda y piensa que es tan bruta como lo era él cuando era joven, y por eso se enciende y la sale la vehemencia. ¿Por qué hay que creer hoy a quien ha sido tan obtuso una buena parte de su vida? ¿No será que su manera de ver las cosas siempre tiene unas anteojeras que compensa levantando la voz y adjetivando su remordimiento?

Suelo preguntarme cuál es el Losantos verdadero, si el que dijo que si se cruzaba con gente de Podemos y tenía una recortada cerca, dispararía o  el que critica la brutalidad del estalinismo. Porque por mucho que él quiera monopolizar la lucha contra el estalinismo no tiene esa franquicia en exclusiva. Un servidor, humildemente, hizo una tesis doctoral sobre el tema. Otra bestia negra, claro, es la II República. Por supuesto, siempre ignorando que la guerra surgió porque los franquistas dieron un golpe de Estado, apoyado por Hitler y Mussolini, y sólo cuando el golpe fracasó porque el pueblo se echó a la calle pidiendo armas es que empezó la guerra. Estas cosas no las cuenta Losantos.

De la misma manera que ignora toda la nueva bibliografía sobre las izquierdas en el siglo XX. Sus fuentes han envejecido como sus maneras y entre pulgas reaccionarias, carcoma del Antiguo Régimen y polillas visigodas las hojas amarillas repiten una historia repetida. Pero da lo mismo: es un libro que lo van a comprar los anticomunistas precisamente porque resume todos los tópicos construidos por la reacción. El libro de Losantos va a funcionar como funcionaba el diario EL Alcázar en el invierno del 80, cuando los fascistas lo llevaban debajo del brazo para que todo el mundo supiera que querían un golpe (que vendría en febrero del 81). Losantos vive de adjetivar la nostalgia ultramontana como un actor de cine mudo con el rimmel corrido lamenta el sonido.

En su último libro llama a Iglesias: “un enemigo de Dios, de España y de la libertad”. Por ser acusado de esto te fusilaban en el 36. Y Losantos, al que nadie ha encarcelado por decir que asesinaría a la gente de Podemos, tiene el apoyo de los que ven por todos lados enemigos de Dios, de España y de su libertad. Aunque decir que le vas a pegar un tiro a alguien parezca evidentemente más peligroso que el peligro “abstracto” que ha llevado a la cárcel a tuiteros. España en 1977 se acostó franquista y se levantó demócrata, salvo Jiménez Losantos, que se acostó dios sabe cómo pero se levantó franquista. Cuando compré el libro (que voy a devolver porque tiene erratas que me parecen intolerables), Martínez el facha, delante de mí, se llevó cinco ejemplares. La cajera me preguntó: ¿lo envuelvo para regalo? Losantos no podrá ser Antonio Escohotado, que también se ha hecho muy conservador pero su ira es ilustrada, pero no deja de ser un personaje patrio, como las corridas de toros, los asesinatos de mujeres, un Presidente que ha cobrado sobresueldos o los pensionistas votando a los que están haciendo imposibles sus pensiones.

Aunque haga más méritos que los tuiteros y raperos, no quiero que lo encarcelen. Creo que en una democracia que se precie, que Jiménez Losantos esté en libertad es una señal de nuestra tolerancia. Aunque su cabeza esté amueblada con mobiliario de cheka. Porque fue un chekista de joven y es un chekista de anciano y por eso habla constantemente de chekas. La única diferencia es a quiénes querría encerrarnos en ella. A mí, creo, lo haría siempre.

lunes, 5 de febrero de 2018

MÁS PRUEBAS IRREFUTABLES DEL CALENTAMIENTO GLOBAL: MOSCÚ SUFRE LA NEVADA MÁS COPIOSA DESDE 1957

Casi medio metro de nieve en un tiempo récord. No nevaba así desde 1957. Y cómo será la nevada que Moscú, una ciudad acostumbrada al frío, está en alerta, con el ejército en la calle y los escolares en casa. Pero todo esto y que el sol se encuentre en un periodo de baja actividad da exactamente igual. El calentamiento global es un hecho incontestable, el ártico se derrite y los ositos polares se mueren de hambre (¡Qué buen guión para una película de Walt Disney!)... ¿Y el montón de especies animales diezmadas por el frío en muchas zonas del planeta? Nos traen sin cuidado. Pobres ositos que sobrevivieron a 3000 años de calor en el Holoceno pero sin duda sucumbirán al calentamiento global producido por los malos humos de las tiranías orientales.


LA MARCHA INTERNACIONAL DE MUJERES O LA ARTERA INSTRUMENTALIZACIÓN DEL FEMINISMO

Tita Barahona
Canarias Semanal, 30/01/2018


Probablemente a estas alturas muchas personas observadoras se habrán percatado de que la denominada Marcha Internacional de Mujeres (Women's Global March), de la que recientemente se ha celebrado la segunda edición anual, es un apéndice del Partido Demócrata de los EE.UU. y por ende de los intereses reales que representa. En lo que sigue se ofrecen algunos datos que corroboran esta impresión, con una pizca de historia (que siempre ofrece mayor perspectiva), y se propone una reflexión sobre las implicaciones que ello tiene para los movimientos de emancipación, especialmente el feminista.

El Partido Demócrata es una de las dos cabezas del único cuerpo que controla todos los aparatos del Estado norteamericano en beneficio de la clase capitalista. Para mantener la ficción de que sus políticas y valores son diferentes a las del Partido Republicano, los demócratas se presentaban antes como el partido de la “clase media”, es decir, las familias trabajadoras en pos del “sueño americano”. Desde los años 80, cuando los intelectuales ultraliberales dijeron que ya no había que hablar de clases, que había que pregonar que estas habían desaparecido y ya no creaban identidad, el Partido Demócrata dirigió de forma más firme sus reclamos electorales a otras identidades: las de género, raza, religión, orientación sexual, etc. Hicieron una fuerte labor de cooptación de grupos  de mujeres, asociaciones por los derechos civiles, inmigrantes..., lo que consiguieron en buena medida inyectándoles financiación a través de una red de fundaciones. Paralelamente patrocinaron el ascenso social de una minoría de mujeres, afro-americanos e hispanos, a los que colocaron en el propio partido, el congreso y el senado. La clase trabajadora, mientras, era desahuciada. Bill Clinton y señora se encargaron de recortar el ya de por sí raquítico estado del bienestar, de expandir a niveles sin precedentes el encarcelamiento masivo, de firmar tratados de libre comercio como el NAFTA y de dar rienda suelta a Wall Street.

El descontento que produjo la guerra de Irak, bajo el mandato de George W. Bush, fue aprovechado por el Partido Demócrata para jugar la baza de la identidad de raza, que reforzaba el tradicional apoyo de la comunidad afro-americana al Partido Demócrata, con un programa atrayente para más sectores sociales, que prometía entre otras cosas parar la guerra y cerrar la prisión ilegal de Guantánamo. Así fue cómo, en la tierra del Ku-Klux-Klan y las leyes Jim Crow, por primera vez un negro (además, de nombre musulmán), Barak Hussein Obama, alcanzaba la presidencia de la nación. Juraba su cargo con la mano sobre la biblia de Martin Luther King, al que sometieron a un proceso de blanqueado y esterilizado para despojarlo de sus adherencias anti-capitalistas. La población negra no cabía de gozo. La “comunidad internacional” y sus medios le dieron al atractivo Obama la bendición Urbi et Orbi y el premio Nobel de la Paz antes de que emprendiera siete guerras. Aquella inicial emulsión de esperanza de la población trabajadora negra acabó en cenizas, pues no han visto ventaja alguna en tener a un “hermano” presidente, como tampoco la habrían visto la mayoría de las mujeres de haber tenido una “hermana” presidenta. Y, con ella (I'm with her, decían sus incondicionales) se cambió a la baza del género. Hillary Clinton se presentaba como feminista por el hecho de competir con un hombre (tanto en las primarias demócratas como en las presidenciales), y porque el pseudofeminismo liberal-posmoderno que se promovió en las universidades había decretado que ser mujer en la alta política ya te gradúa de feminista. Y aun parece que la mezcla de género y raza se postula para las próximas presidenciales en la figura de una multimillonaria, reina del show-business, llamada Oprah Winfrey, que se ha uncido al carro del feminismo rosa liberal-demócrata en su discurso de la entrega de los premios Globos de Oro.  

La derrota de Hillary ante un baboso que alardeó de agarrar a las mujeres por el pussy (gatito), fue devastadora para las bases y el aparato del Partido Demócrata. En seguida, surgiendo de lugares aparentemente no conectados con el partido, un grupo de mujeres empresarias y directoras ejecutivas de diversas instituciones y ONG's pusieron manos a la obra para organizar una gran movilización de protesta para el día siguiente en que Trump jurara el cargo. No lo tuvieron difícil. Desde los propios inicios, la campaña tuvo recursos, entre ellos el apoyo de la plataforma Move on, ligada a la Open Society Foundation, y una amplia cobertura mediática. Prácticamente todos los medios controlados por las seis grandes corporaciones que dominan las ondas, se hacían lenguas de la proyectada Marcha de Mujeres sobre Washington. En realidad, no se convocaba sólo a mujeres, sino a la “gente de todos los géneros, edades, razas, culturas, afiliaciones políticas, discapacidades y antecedentes (sic)”, con el fin de “afirmar nuestra común humanidad y pronunciar nuestro valiente mensaje de resistencia y autodeterminación”.

“Resistencia” era ya el lema del Partido Demócrata en su nuevo papel de oposición. Por supuesto, como se saben el ombligo del mundo, quisieron que la convocatoria tuviese réplicas a nivel global. Para la pátina feminista que debía tener el evento, ligaron oportunistamente su lucha con las que en meses previos habían protagonizado las mujeres en Argentina, India, Polonia, Irlanda, contra la violencia machista y los recortes de los derechos reproductivos. Y, para garantizarse la simpatía mundial, los grandes medios ya habían denigrado lo suficiente a Trump (no digo inmerecidamente sino interesadamente). Elaboraron una tabla reivindicativa que contenía una ensalada de muy variados elementos: tiraron de las justas demandas de los grupos de oposición que están hoy más activos en EEUU: contra el encarcelamiento masivo y la brutalidad policial, los que luchan por la extensión de los derechos reproductivos y la sanidad pública, por el aumento del salario mínimo, por los derechos de los inmigrantes sin papeles, contra la contaminación del agua..., casi siempre con la coletilla  “para todas las mujeres, incluidas negras, indígenas, pobres, musulmanas, lesbianas, discapacitadas, queer y trans”. Todo resumido en la demanda de “una economía que funcione con transparencia, responsabilidad, seguridad y equidad” (lo que quiera que eso sea). Curiosamente, ninguna mención a la política exterior norteamericana.

Bajo el lema “Los derechos de las mujeres son derechos humanos”, el 21 de enero de 2017 se llenaron las calles de Washington, otras ciudades de EEUU y más allá de una marea colorista, en la que destacaban los gorros de lana rosa con orejas de gato (en alusión al pussy), que hoy son ya merchandising. Las manifestaciones fueron, en efecto, multitudinarias. A diferencia de otras, sin policía acosando y con la presencia de señeros políticos y políticas demócratas, que tuvieron que aguantar algún abucheo; no así las celebrities de Hollywood y la industria del atontamiento -ya se sabe, feministas de toda la vida-, cuyos discursos fueron vitoreadas por la multitud mientras los periodistas rosas (Vogue, Vanity Fair...) sacaban fotos. Más vergonzoso fue ver a una Angela Davis, otrora referente del feminismo negro revolucionario, vendida al Partido Demócrata para servir de reclamo a los sectores izquierdistas (cuando se cae desde muy alto se llega muy bajo).

Al día siguiente, los medios calificaban el evento como la mayor manifestación en la historia de EEUU. Entusiasmadas por el éxito, en febrero ya estaban las promotoras pergeñando la organización de una International Women's Strike (Huelga Internacional de Mujeres), para celebrar el 8 de Marzo. En septiembre, la revista Time las incluía en la lista de las personas más influyentes de 2017.

Ha pasado un año desde entonces. En todo este tiempo, el nuevo programa político del Partido Demócrata se resume en una frase: no somos Trump; y su estrategia en una somera etiqueta-hashtag: Resistance. Su práctica en el día a día, sin embargo, ha sido la de votar con los republicanos el aumento del gasto militar, los ataques a Siria, el espionaje masivo, el fin de la neutralidad en Internet, la eliminación de controles a los grandes bancos, la privatización de la enseñanza, el alza del precio de los medicamentos... Hoy se venden como los defensores de los inmigrantes sin papeles, cuando las deportaciones masivas comenzaron en la era de Obama. La resistance es en realidad assistance. Pero, de puertas afuera, la resistance prosigue, y este año hemos sido debidamente informados tanto de los preparativos como del desarrollo de la Segunda Marcha Global de Mujeres, celebrada entre el 20 y 21 de enero. El mismo programa-revoltijo que esta vez incluye a los dreamers (inmigrantes que llegaron siendo niños y están en riesgo de deportación). Pero la marcha ha tenido menos afluencia y seguimiento internacional, ya que algunos grupos han retirado su adhesión al darse cuenta de la manipulación. Esta ya se presenta sin caretas. Este año el lema ha sido Power to the Polls (poder a las urnas), una auténtica campaña de registro de votantes para el Partido Demócrata, aunque esto último, claro, no se dice abiertamente. Las llamadas mid-term (elecciones a mediados de mandato para renovar el congreso y parte del senado) están cerca. Las mismas celebrities en las tribunas, esta vez pidiendo a las mujeres que se “empoderen” presentándose como candidatas. La misma sobre-exposición mediática, que no se presta cuando son trabajadoras y trabajadores quienes organizan huelgas y manifestaciones; porque, en definitiva, las Marchas no ponen en absoluto en peligro al Estado y los empresarios al ser un tipo de disidencia totalmente controlada por los aparatos de esas mismas clases.

Hoy hasta la elite mundial capitalista se ha vuelto feminista. Lo hemos visto en la cumbre económica de Davos. Poniendo en la presidencia del foro a cuatro señoras privilegiadas cuya misión es arruinar la vida a la mayoría de mujeres y hombres del mundo, se nos intenta convencer de que eso es feminismo. Es una de las maneras de succionar toda la savia revolucionaria de este movimiento histórico para convertirlo en un trending-topic, una empresa capitalista o un guiñapo.

En el movimiento feminista siempre hubo una corriente que tuvo claro que el destino social de nuestro sexo va ligado a la evolución general de la sociedad, cuya principal fuerza motriz es el trabajo y la vida económica. La emancipación social de todas las mujeres -no de unas pocas- está, por tanto, íntimamente ligada a la emancipación social del trabajo, lo cual sólo es posible con la lucha de la clase explotada, a la que pertenecemos. El feminismo es patrimonio de todas las mujeres que dedicaron y dedican su vida a este objetivo, no de las señoras de la clase dominante o aspirantes a ella que se aprovechan del trabajo de otras y de las luchas de otras para su beneficio personal o político. Hoy, sin embargo, cuatro décadas de neoliberalismo han convertido a las corrientes liberal-posmodernas, con sus políticas de la identidad, en hegemónicas dentro del feminismo llamémosle institucional. Han tenido todos los medios para ello. El feminismo revolucionario y, para el caso, cualquier movimiento de liberación, cualquier organización que verdaderamente luche por superar la explotación y la opresión construyendo el socialismo, debe reflexionar hasta dónde quiere ser cooptado, manipulado e instrumentalizado; hasta qué punto va a consentir que nuestras justas reivindicaciones sirvan para sazonar platos que no son nuestros.

domingo, 14 de enero de 2018

DENUNCIAN A LUIS DEL VAL POR ODIO: LLAMÓ "MARICONES DE MIERDA" A LOS INTEGRANTES DE LA CABALGATA DE VALLECAS

Público,06/01/2017

[Otro eructo más de la caverna mediática, como no promovido por la zorra vaticana.]

El Observatorio contra la LGBTfobia se querellará contra el periodista ante la Fiscalia por sus comentarios "insultantes y degradantes" en la cadena de la Conferencia Episcopal.


El Observatorio contra la LGBTfobia denunciará ante la Fiscalía un comentario del periodista Luis del Val en el que denominó "maricones de mierda" a los integrantes de la carroza LGTBI de la Cabalgata de Reyes del madrileño barrio de Puente de Vallecas.

En un comunicado, este Observatorio ha manifestado su rechazo por esos comentarios "insultantes y degradantes" vertidos este viernes por el periodista en el programa Herrera en Cope, propiedad de la Conferencia Episcopal. El Observatorio ha anunciado que llevará ante la Fiscalía "esa clara difusión de discurso de odio y discriminación, esperando que puedan ser ejemplarmente sancionadas".

El periodista comenzó su comentario asegurando que "se equivocan gravemente en el Puente de Vallecas y en vez de los Reyes Magos van a ir 'drag queens' de Reinas. Melchor va a ser un travesti, Baltasar la tortillera y Gaspar, muy hormonado, irá enseñando las tetas".

"Los de orgullo vallekano que van a ensuciar la fiesta, en vez de ser ellos gays, son maricones de mierda", dijo Del Val en su sección en el programa matinal de Carlos Herrera, aunque aseguró ser "respetuoso con los gays y sus problemas".

Según el periodista, "la Cabalgata de Reyes será exaltación del gay y que los niños aprendan que pueden ser maricones desde las edades tiernas", para señalar a continuación: "Y si me acusan de homófobo, se pueden ir a la mierda".

"Señor Del Val, ni nos vamos a la 'mierda', ni tenemos 'problemas'. El único que parece tener problemas y serios es usted. Y no le acusamos de ser homófobo, simplemente lo es, y no debería avergonzarse por reconocer lo que es.

Enfermedad social con cura

La homofobia es una enfermedad social", pero "tiene cura, y el primer paso es reconocerse que se está 'enfermo'", señala el director del Observatorio, Paco Ramírez.

La organización confía en que la justicia española "deje de excusar de una vez por todas ese tipo de mensajes públicos bajo una falsa libertad de expresión o prensa" y ha considerado que "la libertad de expresión de cada persona termina cuando afecta a la dignidad de otra".

"Las personas LGBTI somos personas dignas de ser respetadas en nuestra integridad como cualquier otra. Pedimos alto y claro 'No más impunidad' ante el fomento del discurso del odio, y 'Más protección y lucha contra el odio'", señala Ramírez.

Además de acudir a la Fiscalía, el Observatorio va a poner los hechos en conocimiento de las comunidades autónomas que han aprobado recientes leyes que sancionan este tipo de declaraciones, entre ellas, la Comunidad de Madrid.